Cómo se elabora el whisky
¿con qué se hace el whisky?
Todo comienza con tres ingredientes clave: grano, agua y levadura. En el caso del whisky escocés y el irlandés, el grano más utilizado suele ser la cebada malteada. Dicho esto, el maíz, el centeno y el trigo también se usan, especialmente en los whiskys norteamericanos.
Pero en Ballantine’s, solo utilizamos la mejor malta y el mejor cereal de los cuatro rincones de Escocia. De modo que, cuando llegan a nuestras destilerías, comienza lo verdaderamente bueno.
El proceso del whisky
CEBADA
1. Empezar el proceso de elaboración del whisky es fácil. Para empezar, ponemos la cebada en remojo para que germine y brote. Todo empieza a cambiar cuando las enzimas se unen a la mezcla. Es entonces cuando el almidón de los granos se convierte en azúcares solubles, ¿alguna vez la biología os resultó tan divertida en la escuela? A nosotros tampoco.
MOLIENDA
2. Una vez que toda la cebada, los azúcares y las enzimas se secan, es hora de triturar hasta conseguir una molienda fina para el siguiente paso de este proceso de transformación: la maceración.
MACERACIÓN
3. Este es el momento más dulce, ya que el agua caliente se añade a la mezcla en el tonel de maceración: un recipiente especial diseñado para extraer el nivel ideal de líquido azucarado llamado mosto. Posteriormente, el mosto se introduce en la cuba para su fermentación, lo que permite que los granos usados se conviertan en alimento para animales y así no se desperdicia nada.
FERMENTACIÓN
4. Aquí es donde el asunto se pone realmente interesante. Se añade levadura al mosto en la cuba para iniciar el proceso de fermentación y convertir los azúcares en alcohol. El tiempo de fermentación varía según las destilerías, pero suele prolongarse entre 48 y 56 horas. El resultado de la fermentación es un líquido llamado mosto fermentado que tiene una graduación de alcohol de aproximadamente el 8 %. Es el momento de destilar.
DESTILACIÓN
Todo empieza a prepararse
5. Todas las destilerías de whisky de single malt utilizan dos tipos de alambiques: el alambique del mosto y el alambique de licor, ambos hechos de cobre para perfilar el sabor durante un proceso de destilación de dos partes. El mosto se calienta con vapor en el alambique del mosto para separar el alcohol y convertirlo en vapor que sube por el alambique y se condensa. Este licor, llamado vino bajo, se acumula en una caja de licor. Después se destila por segunda vez en el alambique de licor, donde solo se conserva el corazón de la segunda destilación o «corte medio» como nuevo licor. Un licor puro y perfecto, listo para su maduración en un single malt para que un día se convierta en un whisky escocés mezclado digno del nombre Ballantine’s.
MADURACIÓN
6. Para que un whisky elaborado en Escocia se denomine «escocés», debe envejecer en barricas de roble durante al menos tres años. Esto permite que el whisky interactúe con las barricas y extraiga el sabor (y el color) de la madera. Reposo auténtico que crea bellezas. Cuanto mayor sea la calidad de la barrica y el tiempo de almacenamiento, mayor será el sabor que el whisky pueda adquirir. Dado que Ballantine’s lleva tanto tiempo elaborando whisky, contamos con algunas de las reservas más impresionantes del mundo de whisky escocés añejo, lo que significa que podemos tener mezclas con más de treinta o cuarenta años de maduración. Una vez embotellado, la maduración se detiene. Por lo tanto, no tiene sentido guardarlo en una bodega durante años, está destinado al consumo, no a la conservación.
MEZCLADO
7. Un whisky escocés mezclado es el resultado de la mezcla de varios whiskies de single malt y de grano, de modo que hacer un whisky escocés mezclado no es nada fácil. Requiere una gran habilidad, un nivel sorprendente de intuición, una excelente memoria del paladar y un gran olfato. A lo largo de la historia de Ballantine’s, el trabajo duro y la pasión por la calidad han estado siempre presentes en nuestros cinco maestros mezcladores. Cada uno de estos mezcladores ha cuidado la continuidad y la calidad de la marca Ballantine’s, y se ha mantenido fiel a la naturaleza familiar original de los whiskies.
EMBOTELLAMIENTO
8. Un whisky de gran calidad merece una botella de calidad. En 1938 comenzó a reconocerse la calidad de nuestro whisky con un escudo de armas que ha aparecido en cada botella de whisky escocés Ballantine’s hasta la actualidad. Otra característica que aparece en todas las botellas es la frase en latín «Amicus Humani Generis», que significa «amigo de toda la humanidad». Un amigo nunca te abandona.