La música trap en españa: una breve historia
Escrito por Candela Vázquez Berdié. Traducido por: Eduardo Pérez Waasdorp
Candela Vázquez Berdié, también conocida como Ms Von Disko, es una DJ, promotora y periodista musical española especializada en nuevas tendencias y música urbana. Junto con DJ Sweet Drinks, organiza dos eventos en su ciudad, Zaragoza: «Face Down Vss Up» y «The Dollar Club», que han traído a la ciudad a artistas emblemáticos nacionales e internacionales del trap y la música urbana.
La música trap, heredera del gangsta rap y del Dirty South estadounidense, alcanzó su mayor popularidad en España alrededor de 2015. Influenciada por el sonido trap estadounidense de finales de la década de 2000, su fusión con otros estilos musicales ha dado lugar a innumerables subgéneros a lo largo del tiempo. No hay duda de que los artistas de trap han dejado su huella y su legado en cuanto a influencia sobre la cultura y la música españolas modernas. Profundicemos en el tema…
La explosión
Antes de hablar del trap español, hay que destacar lo mal que se utilizó este término, sobre todo por parte de la prensa española durante la segunda mitad de la década de 2010. Con el objetivo de ganar lectores mediante titulares sensacionalistas o por pura ignorancia, clasificaron a un grupo de jóvenes como artistas de trap, pero lo único que tenían en común era el uso del autotune, las improvisaciones y la producción con una Roland TR-808. La gran mayoría de este grupo acabó alejándose del término, debido a la negatividad asociada al mismo. En ocasiones, la prensa incluso lo calificó como «música Ni-Ni» («Ni-Ni» es un término acuñado por la prensa española para referirse a una generación de jóvenes adultos que ni estudiaban ni trabajaban, y que se estaban convirtiendo cada vez más en una carga tanto para sus padres como para la sociedad).
La verdad es que el trap no se basa únicamente en el uso del autotune y el sonido de una 808, sino que abarca un estilo de vida y una temática general muy particular. El trap no es solo un montón de letras sobre un ritmo: es una forma de arte que ha trascendido el lenguaje, la cultura e incluso su ubicación original.
Al igual que ocurrió en los años 70 con el término «música urbana», acuñado por el DJ Frankie Crocker, que se utilizaba para designar diferentes géneros musicales, todos con raíces afroamericanas; en España, cualquier artista que creara música distinta del rap, la electrónica o la instrumental comenzó a clasificarse como trap. Este nuevo género dio voz a una generación silenciada, tal y como hizo el hip-hop estadounidense en sus orígenes. Al dar protagonismo a las voces de las comunidades marginadas, alejadas de la corriente dominante, el trap ofreció una oportunidad para que los oprimidos contaran sus historias.
Desde sus inicios hasta hoy, el trap ha sufrido muchas evoluciones y cambios, al igual que otros géneros y tendencias musicales. Desde 2015, el trap ha tenido un enorme impacto en la industria musical española, influyendo tanto en raperos como en productores de todo el país. Creció exponencialmente, impulsado por YouTube, SoundCloud y las redes sociales en general. No hay duda de que siempre hay problemas asociados a cualquier género musical que funcione como subcultura: basta con ver cómo la música rap fue menospreciada durante décadas, debido a los conceptos erróneos sobre gánsteres, drogas y violencia. El trap sufrió los mismos prejuicios por parte de la sociedad.
Pero la música trap en España no puede entenderse sin su origen en el rap. Algunos artistas de rap españoles comenzaron a «americanizar» su sonido, como Primer Dan, Hermanos Herméticos o Chirie Vegas.
Tampoco puede entenderse sin tener en cuenta la crisis económica que atravesaba España en aquel momento, al igual que en los inicios del rap en Estados Unidos. La historia del trap en España está ligada a la crisis que afectaba al país, especialmente si analizamos el aspecto musical. Al repasar el contexto social y económico de la época, vemos cómo este género se convirtió en una forma de expresar todo lo que afecta económicamente a la juventud. Llegó un punto en el que muchos empezaron a crear nuevas formas de ganar dinero con su arte.
De Atlanta a Granada
Para comprender plenamente los orígenes del trap en España, el papel de la ciudad de Granada es indiscutible. Fue uno de los epicentros del movimiento y la cuna de algunos de los pioneros del género, como KEFTV VXYZ (que se lee «Kefta Boys»), formado por Yung Beef, El Mini, Hakim y Khaled, que comenzaron a hacer sus primeras apariciones juntos en 2013, el mismo año en que se publicó el icónico mixtape de Yung Beef «A.D.R.O.M.I.C.F.M.S. 1», convirtiéndose en uno de los trabajos más influyentes del género.
Otro de los focos de este nuevo sonido fue Madrid, con grupos como Corredores de Bloque: formado por D. Gómez (hoy Kaydy Cain), Markés (alias Israel B), Big Jay, Nano, M. Ramírez, Callejo, Pocas Libras y MackDeRojas, que fueron algunos de sus primeros miembros.
Al mismo tiempo, Barcelona también comenzó a crear su propia escena, con artistas como Cecilio G, P.A.W.N Gang, Pimp Flaco, Kinder Malo o Damed Squad.
Y fue de la unión de estas tres escenas de donde nació PXXR GVNG, la banda insignia del trap español. Pronunciado como Poor Gang y bautizado como una parodia del Rich Gang de Birdman, PXXR GVNG se creó en 2013 en Barcelona, con miembros de diferentes bandas y ciudades: Yung Beef y Khaled (Kefta Boys), D. Gómez (Corredores de Bloque) y el productor Steve Lean. Y, justo en sus inicios, Cecilio G, el Rey de Bogatell.
PXXR GVNG no solo se inspira en el trap, sino que va más allá y toma elementos de estilos como el dembow, la bachata, la salsa, el reggaetón o el flamenco español. Eso les llevó a crear un sonido, una estética y unos códigos propios únicos. PXXR GVNG también fue una ramificación de otras bandas, como Los Santos y La Mafia Del Amor. Sus miembros, que hoy siguen sus carreras en solitario, siguen siendo referentes para las escenas del trap y el reggaetón.
A partir de ahí, cada región española empezó a crear sus propias escenas, como ocurrió en Valencia con artistas como Kidd Keo o Yung Sarria.
Mutaciones y post-trap
El sonido trap, como cualquier otro género que alcanza tal popularidad, comenzó a arraigarse en todos los ámbitos de la industria musical. Gracias a ello, surgieron nuevos géneros que incorporaban elementos del trap (aunque muy alejados de su esencia y sus orígenes). Tal fue el caso de la fusión de los ritmos del trap con el flamenco, llevada a cabo por artistas como Dellafuente o Maka, de Granada. O la unión entre el vaporwave y el trap (vaportrap), impulsada por Pedro Ladroga (de Sevilla).
¿Es el trap un género exclusivamente masculino?
Sería un error pensar que la presencia de las mujeres en el trap es una tendencia nueva en España. Sin lugar a dudas, las mujeres han tenido y siguen teniendo un papel fundamental en la escena del trap español, redefiniendo el género al negarse a quedarse en un segundo plano.
En 2012, cuando casi nadie en España hablaba del trap, surgió una figura femenina que se convirtió en una de las claves del éxito del movimiento: Somadamantina (alias Slim Kawasaki), considerada una de las pioneras. Hubo otras artistas que también abordaron con crudeza en sus letras los mismos temas que los artistas masculinos de trap, como Chanel.
Pero una de las mayores referencias del género es La Zowi, que empezó a acaparar titulares en 2013 con su tema «Raxeta». Hoy en día, junto al productor Mark Luva, forman uno de los dúos más sólidos de la escena. Creando un paralelismo con el punk de los 70, donde se rompieron muchas barreras de la desigualdad de género, La Zowi se reafirma con cada tema, recuperando y haciendo suyo el lenguaje soez asociado a los hombres, creando sus propios códigos. La influencia de La Zowi es más que necesaria para las futuras generaciones de artistas de trap y de cualquier género libres de prejuicios. Prueba de esta explosión de mujeres con talento en la escena es el auge de artistas como Blondie, La Favi o Albany.
Sin productores, no hay fiesta
Y este artículo no estaría completo sin mencionar a una figura clave del movimiento: los productores. Es muy importante destacar su presencia, ya que son ellos quienes crean los ritmos propiamente dichos. La figura del productor ha cobrado importancia desde 2015, con iconos como Steve Lean (que más tarde se uniría a 808 Mafia), Royce Rolo, Skyhook, Lowlight, IKKI, Enry – K, Indigo Jams, RetroMoney, SHB, Cookin Soul, Sandro Jeeawock o Blackthoven, por nombrar solo algunos.
Desde los sonidos experimentales de los primeros productores de trap hasta la miríada de éxitos, vídeos virales y mixtapes; desde el underground hasta el mainstream, pasando por una gran cantidad de subgéneros y microgéneros; la música trap ha sido una referencia para toda una generación en España y para todos aquellos que buscaban algo diferente, único y un poco travieso.
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