Breve historia del tecno español
España es uno de los principales destinos turísticos del mundo para los amantes de la música electrónica. Gracias a Ibiza y a otros referentes de la cultura de la fiesta como Madrid, Barcelona o Valencia, España ha sido desde el principio un foco tanto de artistas como de amantes de la fiesta. Durante todos estos años, no ha habido un género musical en el Mediterráneo que haya ganado tantos adeptos como el techno. Especialmente el espectro potente, oscuro y rápido de los ritmos originarios de Detroit.
Sin embargo, ¿cómo llegó el techno a la Península Ibérica? ¿Cómo ha evolucionado el techno español en los últimos 40 años? ¿Quiénes son los artistas españoles que lo promueven y cuál es el estado del techno en España hoy en día? En este artículo hablaremos de cómo el techno se ha convertido en uno de los principales géneros en España, y de cómo el país está produciendo algunos de los talentos más frescos e interesantes del momento.
Los orígenes
España es uno de los principales exportadores de talentos en el tecno de todo el mundo. En los últimos años, hemos visto el auge de artistas como Regal, Andres Campo, Héctor Oaks, Óscar Mulero, Indira Paganotto, Fatima Hajji, Cristian Varela o SNTS (entre otros) en los festivales más importantes del mundo. Pero, ¿cómo se introdujeron en el tecno? ¿Cómo fue la llegada del tecno y cómo ha acabado dominando el panorama de la música electrónica en España?
Para entender su evolución, debemos remontarnos a finales de los años 80. En aquel momento, España acababa de salir de una dictadura de 40 años de duración y las influencias de todo el continente empezaban a llegar a un público ávido y ansioso por vivir nuevas experiencias y disfrutar de su recientemente adquirida libertad.
Uno de los movimientos musicales que más influyó en las futuras generaciones fue la Movida, un movimiento contracultural que nació en Madrid a finales de los años 70 y que acabó formando parte del pop y la cultura dominante. Pero esa es otra historia.
Mientras tanto, aquellos que no disfrutaban de la Movida (porque no se sentían identificados con la interpretación pop de la escena punk), empezaron a desarrollar un sonido diferente, más cercano al synth wave europeo y el post punk, y después a los sonidos ambientales, con un toque más experimental, industrial y vanguardista, influido por los movimientos de todo el continente. Era la época de las bandas proto-tecno, cercanas al rock psicodélico, el Kraut alemán y la música industrial (Kraftwerk, Tangerine Dream, etc.), el EBM o el IDM. Bandas como Esplendor Geométrico, Aviador Dro, Mecánica Popular y otros experimentos musicales.
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Estaban influenciados por el EBM, el synth pop europeo y el trance progresivo. Además, posteriormente, la escena alemana acabó afectando en gran parte a lo que después se convertiría en el sonido tecno español. ”
Victor Santana, DJ y productor residente en el memorable club Mondo Disko de Madrid
Es bien sabido que el tecno viajó primero desde Detroit, su lugar de nacimiento, hasta el Reino Unido y Alemania. A partir de ahí, empezó a extenderse por toda Europa, tomando diferentes formas y adaptándose en cada país.
En España, aparte de las influencias mencionadas anteriormente, el país mediterráneo tenía su propio sonido característico: el bakalao o mákina. Empezó a ganar popularidad a principios de los años 90, a medida que el público (principalmente de Valencia) que venía del goth rock, el post punk, el new wave británico y el new beat belga empezó a pedir música con más pulsaciones por minuto, bajos más potentes y ritmos más cortos. Ese sonido también estaba influido por el Eurodance y new beat de Bélgica, el happy hardcore británico y el gabber holandés, convirtiéndolo en una mezcla difícil de describir. Así nació la música mákina.
A pesar de ser únicamente un suceso local, la música mákina cruzó las ondas de radio y llegó a destinos improbables como Newcastle, en Inglaterra. En una entrevista en la portada de la revista DJ Mag España en 2018, el DJ y productor Patrick Topping habló de cómo creció escuchando los sonidos que pinchaban DJ locales, como DJ Scott, a las regiones de Valencia y Levante, donde solían pasar las vacaciones. Esa música (que pinchaban héroes locales valencianos como Fran Lenaers, Jose Conca, Kike Jaén o Julio Posadas, entre muchos otros) que exportaron de España acabó oyéndose en discotecas como The New Monkey en Sunderland, lo que supuso todo un culto alrededor de la música mákina. Pero esa también es otra historia…
La música mákina se pinchaba en la conocida Ruta del Bakalao: un tour por discotecas que incluía diferentes lugares a lo largo de la carretera de El Saler, que conectaba toda la región de Valencia, y también algunas discotecas en las regiones vecinas.
El desarrollo del tecno
Cuando la música mákina empezó a perder popularidad, y a medida que crecía la necesidad por oír ritmos más «maduros» en algunos géneros (como el tecno o el hardcore), todas estas discotecas cerraron o se convirtieron en templos del tecno.
Por aquel entonces, pioneros del sonido tecno como Óscar Mulero, Cristian Varela, Ángel Molina, DJ Zero y Pepo, u otros artistas menos conocidos pero de igual éxito como Elesbaan, Pelacha, Tony Verdi, DJ Fra, HD Substance o Exium, ya se dedicaban a hacer giras por todo el país o a labrarse un nombre como DJ residentes en famosas discotecas de tecno como Soma Experimental Club (Madrid), La Real (Asturias), Fabrik (Madrid), Overdrive (Madrid), Sala del Cel (Girona), Florida 135 (Fraga, Huesca), Sonora (Bilbao) Moog o Apolo/Nitsa/Astin (Barcelona). Otra de las personas que popularizó el sonido tecno fue Paco Osuna, en sus inicios en Cocoon y como propietario de Club4. En 2015, dio cuenta de esa parte de la historia en el documental Stay True realizado por Ballantine’s sobre la escena española:
Estos son solo algunos de los templos del tecno en España. Posteriormente llegaron otros, y algunos han desaparecido, y podríamos redactar una lista infinita sobre ellos, pero el tecno en España no sería techno sin esas discotecas. En eso estamos todos de acuerdo.
Y los sucesos ya mencionados (aparte de muchos otros más que no podemos mencionar debido al límite de espacio) fueron los que prepararon el terreno para las futuras generaciones, con un sonido que mezclaba el tecno alemán y el tecno inglés. Específicamente, el de Berlín y Birmingham (además de todas las referencias previas de Europa). Es por eso que, en España, el público acogió un sonido tecno más potente, rápido y oscuro en lugar de los ritmos más orgánicos y funk que surgieron en Detroit en los inicios.
Esto es algo que han comentado en muchas entrevistas los artistas pioneros de Detroit, como Kevin Saunderson, Juan Atkins o Jeff Mills cuando se les pregunta acerca de sus primeras visitas a España. Muchos reconocían que venían preparados para un sonido más latino y funky, pero cuando acudieron a sus primeros conciertos, el público pedía un tecno más potente, percusivo y físico.
A principios del año 2000 y posteriormente (durante el periodo de 2006 a 2012), hubo una división entre aquellas personas que preferían escuchar un tecno más minimalista (un ejemplo es el trabajo de Alex Under bajo el sello discográfico CMYK) y otros que preferían el hard tecno y el schranz. Estos sonidos dieron forma a la manera en la que muchos productores y DJ hacían y pinchaban música en los años siguientes, hasta que la ola del EDM americano y el tech house británico llegó a España, alcanzando los festivales más populares del país. Pero incluso entonces, los sonidos tecno más potentes seguían teniendo un gran espacio donde expresarte, tanto para los artistas nacionales como para los internacionales.
El tecno en españa en la actualidad
Todo esto ha moldeado los sonidos que se producen en España hoy en día. Sonidos con influencias del acid británico y los sonidos de rave, con sabor a hard tecno a más de 145 ppm, toques extraídos del tecno trance progresivo de los 90 y algunos elementos de las superestrellas del tecno francés (Vitalic, Laurent Garnier, The Hacker o Miss Kittin). Muchos nombres de aquel entonces se han convertido en verdaderos héroes para toda una generación: Emmanuel Top, Westbam, Der Dritte Raum, Oliver Lieb, etc. son especialmente venerados.
Por otro lado, durante el inicio de la década del 2010, España estaba muy influenciada por Berlín. La capital alemana ha sido una referencia en todos los aspectos de la escena tecno española. Se trataba como algo casi sagrado, con respeto y veneración. Esto ha provocado que muchos artistas españoles viajen a Berlín y experimenten la escena berlinesa, y que volvieran con grandes influencias que han ayudado a diversificar el sonido y a convertirlo en una progresión más mental, experimental y atmosférica.
Al mezclar todo esto (añadiendo algunos ingredientes adicionales en función de las influencias personales de cada artista), se obtiene el sonido de algunos de los representantes del tecno en España en la actualidad. Andres Campo, Regal, Psyk, Héctor Oaks, Fatima Hajji, Cora Novoa, Paula Cazenave, Indira Paganotto, Reeko, Auriga, Pushmann, Kwartz, Tadeo, Ramiro Lopez, Alienata, Reka o Coyu, solo por nombrar algunos. Además, hay artistas pioneros que siguen teniendo una fuerte presencia en el sector, como Óscar Mulero, Cristian Varela, Ángel Molina o Tensal. (Para saber de lo que estamos hablando, puedes escuchar la lista de reproducción de tecno español que hemos confeccionado).
Algunos son más experimentales, otros son más «puristas»… y algunos han escogido un camino tecno más «mainstream» (si es que eso existe…). Sin embargo, todos son representativos del sonido tecno de España. Y una cosa es segura: serán los que darán forma al género para las futuras generaciones de amantes del tecno en el país.
Eduardo Pérez Waasdorp es jefe de redacción en DJ Mag España.